Autoestima y Paz Interior.

 El Pilar de nuestra Paz Interior.

En el desarrollo de nuestra vida uno de los hitos esenciales es cómo preservamos nuestro sentir y nuestra autoestima frente a tantos devenires, dudas y situaciones por las que atravesamos.

Es esencial que en cada experiencia de vida nuestra consciencia y nuestra percepción sobre la entereza de nosotros mismos la tengamos a  flor de piel.

Mensajes de Amor y Paz Interior.
Toda tu fuerza nace de tu auto aceptación interna, tu convicción de quién eres y que puedes frente a tu entorno. Sólo se trata de ser TÚ.

Es mucho más importante nuestra claridad interna, nuestra percepción de quienes en verdad somos e incluso de la evolución que estamos teniendo y nos permitimos tener con esa percepción de éxitos, fracasos, dolores o placeres de los cuales nuestra alma pueda impregnarse en la trayectoria de vida.
 
Y esto es así, porque la esencia vital en nuestra vida no son los resultados en ella; es la integración de sabiduría que podamos hacer a través de las circunstancias vividas. 

Es lo que en verdad nos queda en la vida; tantas veces se dicen y habrán leído, no te llevas nada de esta vida, mas eso es sólo cierto pensado en términos materiales, pero sin duda, tenemos la oportunidad magnífica de irnos mucho más amplios de conciencia, mucho más sabios de alma, que cómo hemos llegado a este mundo. 

Es bastante evidente que hay muchas cosas que nos son naturales de hacer y sentir en cuando vamos adquiriendo habilidades ya desde niños, esas son las cosas que ya hemos aprendido, que por lo razón que puedas aceptar, ya están integradas en nosotros antes de cualquier experiencia; por la misma razón, tenemos la oportunidad de adquirir nuevas habilidades en la vida que nos toca, una nueva expansión de vida. 

En este póstcast se habla de la mejor forma de trabajar esa fortaleza interior, la mejor forma de mantener y acrecentar la integridad de nuestro mundo interno y así, aprovechar al máximo el glorioso regalo celestial que es vivir la vida.  

Efrén Álvarez Calderón nos habla sobre la posibilidad de disfrutar de esa auto-independencia en que logramos dejar de vivir en el auto-juicio y en la búsqueda permanente de la aprobación de los seres cercanos.

Cuanto más se llega a saber de uno mismo, mayor posibilidad de vivir nuestro poder interno.

"Que nada ni nadie Mueva tu Paz Interna".


Transcripción para la traducción a otros idiomas:

Abriendo nuestra consciencia sobre qué nos pudiese motivar para trascender el honor o el efecto de darle demasiada atención de nuestra parte a la desgracia; más fácil de entender, 

¿Porqué nuestra vida se condiciona ante la necesidad de adquirir el éxito? 

¿O de evitar el fracaso? 

O bien, de convertirnos en alguien que se auto castiga a consecuencia de ciertas vivencias que interpreta cómo fracaso.

Tener esa independencia de dejar de vivir en el eterno auto enjuiciamiento es una forma de decir ¿Qué melodía se nos invita a bailar? Cuál es el nuevo juego en que podemos ocupar nuestra mente, o viéndolo desde otro ángulo, cuando podemos desocuparnos de exigirnos más que cualquier persona que hemos conocido a través de nuestra trayectoria de vida y de buscar todas nuestras emociones negativas para el sentido de ¿De por qué? Dicho filtro riguroso rígido extenuante y agotador, merece existir.

Ya que éste me roba la energía, me roba la vida y entonces es cómo aparecen de nuevo el deseo de los juguetes, cómo el respeto, el hecho de ser aceptado por fuentes externas, gobierna y controla mi auto aceptación y mi equilibrio interno.

Una frase natural que nos ayuda a comprender, es la siguiente,

“No dejes que nada ni nadie mueva tu Paz Interna”.

Abandonar la tensión que me genera el miedo al fracaso, es finalmente, vivir relajado conmigo mismo, saberme capaz de responder, y si en algunas ocasiones no me involucro con matices de una realidad que no he creado y que no merece mi atención, tomo distancia sin culpabilidad.

Es así, como aprendo a consciencia a conducir sin el freno puesto.

Digamos por último que nuestras habilidades, nuestra energía está a nuestra disposición cuando estamos totalmente relajados; cuando el desacierto, el error, la equivocación, el miedo a hacer el ridículo, no nos condiciona; y nos reímos si es útil y necesario o si es un reflejo espontáneo de nosotros mismos por el suceso y ni siquiera lo justificamos con el hecho de decir, es que soy humano o que todo ser es perfectible.

Todo es espacio de la no opinión, el espacio de me da igual cómo interpreto mi reacción ante este suceso, lo he vivido, lo he sentido, lo suelto y sigo en mi camino.

En verdad, los descubrimientos que aquí se sugieren son abandonar, entre tantas cosas, la búsqueda del premio o el reconocimiento de fuentes externas que se convierten en el condicionamiento central para ser mi mejor amigo, estar cómodo conmigo mismo o poder decirme en el momento en que necesite algo grande, que iré dentro de mí mismo y lo sabré manifestar con Gozo y Alegría, sin tener que preocuparme,

“ningún esfuerzo ni nada que alcanzar, todo que disfrutar”.